Secretariado P. J. Kentenich Santuario de San Isidro

Blog con contenidos de la Vida y Obra del Padre J. Kentenich

miércoles, 5 de mayo de 2021

EN LAS MANOS DE DIOS

 EN LAS MANOS DE DIOS

PADRE J. KENTENICH


La fe en la Divina Providencia nos dice que Dios en su sabiduría ,bondad y omnipotencia, ha trazado desde la eternidad un gran plan del mundo y nuestro pequeño plan de vida,  y que los ejecuta ambos en el tiempo-considerando nuestra libertad personal- hasta en los últimos detalles, si nosotros dócilmente sólo ponemos a su disposición nuestra propia colaboración.


Sabemos que el Salvador quiere guiar victoriosamente , a través de los siglos, la vida divina que El nos ha merecido por su acción salvadora, hasta que sean arrastrados por ella los más posibles, aún más, todos los hombres.

Por eso, todo en el plan de Dios y en la Divina Providencia se relaciona con la circulación de la vida divina, con la comunicación de la gracia y con el regreso de la humanidad al Padre.


Cómo el pájaro del aire y el pez del agua, así estamos nosotros rodeados de mensajeros de Dios


¡Señor, haz que veamos y conozcamos más y más en las exigencias, en las revelaciones del tiempo, tus deseos y tu voluntad!


Siempre debemos atender a Dios. Tenemos que ver clara y precisamente al Dios de la vida. No aceptar cada instante sin reflexionar, sino preguntándonos: ¿Qué saludo es este?

Dios está en permanente acción y preocupado por nosotros.


En la mano de la Divina Providencia, estamos cobijados como niños; por eso, nada puede estorbar nuestra alegría.




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martes, 4 de mayo de 2021

NOVENA "COBIJADO EN DIOS"

 REFLEXIONES DE LA NOVENA "COBIJADO EN DIOS" PARRAFOS Y CITAS DEL EVANGELIO.......


"Sé la roca de mi refugio, el alcázar donde me salve, pues tú eres mi peña y mi alcázar.

 Oh! Dios , no te quedes tan lejos, Dios mío, ven pronto a socorrerme!"

( Sal. 71, 3,12)


"Dios se hace presente de una manera palpable en la memoria de la mayoría de las personas

religiosas cuando envía cruces y sufrimientos.

Raras veces se siente el hombre tan cerca de Dios y de lo divino como en las horas de dolor."

Jose Kentenich.


ORACIÓN PARA LA NOCHE

Yo sé que eres mi Padre,

y que en tus brazos estoy cobijado.

No quiero cuestionar cómo me conduces,

sino seguirte confiadamente.

Y si pusieras mi vida en mis manos

para que yo mismo la guíe:

con confianza filial

la vuelvo a poner en las tuyas.


Mi corazón medita tus palabras:

" Buscad mi rostro".

(Salmo 27,8)


"Le pido al Padre Jose Kentenich que me ayude a entregarme

lleno de confianza en las manos de Dios.


Mí destino está en tus manos.

(Salmo 31,16)


Con el Padre Kentenich le pido a la Madre de Jesús:

"Haz que en todo momento mire al Sol de Cristo y que en Él confíe

en cada circunstancia  de la vida."


domingo, 8 de noviembre de 2020

SU GRAN SALTO DE FE: EL 18 DE OCTUBRE DE 1914

 
.........Pero ustedes quieren saber el origen de este anhelo, me parece  que puedo manifestarles una secreta idea predilecta. San Pedro, después de haber contemplado la gloria de Dios en el Tabor, exclamó arrebatado: ¡ Qué bien estamos aquí! ¡Hagamos aquí tres tiendas! Una y otra vez vienen a mi mente estas palabras y me he preguntado ya muy a menudo : ¿ Acaso no seria posible que la Capillita  de nuestra Congregación al mismo tiempo llegue a ser nuestro Tabor, donde se manifieste la gloria de Marìa ? Sin duda alguna no podríamos realizar una acción apostólica mas grande , ni dejar a nuestros sucesores una herencia mas preciosa que inducir a nuestra Señora y Soberana a que erija aquí su trono de manera especial, que reparta sus tesoros y obre milagros de gracia. Sospecharán lo que pretendo: quisiera convertir este lugar en un lugar de peregrinación , en un lugar de gracia, para nuestra casa y toda la Provincia alemana y quizás mas allá (...)


No se preocupen por la realización de su deseo .Ego diligentes me diligo. Amo a los que me aman. Pruébenme primero por hechos que me aman realmente y que toman en serio su propósito. Ahora tienen para ello la mejor oportunidad. 

Según el plan de la Divina Providencia , debe ser la guerra europea un medio extraordinariamente  provechoso para ustedes en la obra de su propia santificación. Es esta santificación la que exijo de ustedes . Ella es la coraza que tienen que ponerse, la espada con que deben librar a su patria de sus enemigos extraordinariamente poderosos, y ponerla a la cabeza del viejo mundo.


(Acta de Fundación, 18. 10. 1914)




del Libro:

La Historia del Padre Kentenich

Textos Autobiográficos

P. Juan Pablo Cattogio.


P. Hernán  Alessandri M.













P. Juan Pablo Catoggio

lunes, 19 de octubre de 2020

CARTA DE ALIANZA OCTUBRE 2020

 Carta de Alianza octubre 2020

Querida familia de Schoenstatt de Argentina:

¡Bendecido aniversario de la primera Alianza de Amor de los fundadores con la Mater en el Santuario original! Hoy, nos puede ayudar remontarnos en nuestra historia“Schoenstatt es hijo de la guerra”, solía decir nuestro Fundador. Permanecer confiados ante la prueba es el máximo desafío heroico de santidad de los hijos de la Reina.

Más santidad

El programa que seguimos desde hace más de 100 años, nos marca el rumbo: “Aceleración del desarrollo de nuestra propia santificación y, de esta manera, transformación de nuestra Capillita en un lugar de peregrinación” (Acta de Fundación). Ante la aceleración de la historia, en aquel momento la primera guerra mundial y hoy claramente esta pandemia que nos aqueja, aceleración en el desarrollo de nuestra propia santificación.

Entiendo así el mensaje de la beatificación reciente de Carlo Acutis. En plena pandemia, el Papa beatifica a un muchacho con pinta de pibe de barrio. Nos muestra así que nuestra santidad se juega, aquí y ahora,  en las simples cosas de la vida, en el saber interpretar lo que Dios nos va pidiendo en cada momento de nuestra vida. Aunque cueste y sea doloroso.

La mejor oportunidad

“Pruébenme primero con hechos que me aman realmente y que toman en serio su propósito. Ahora tienen para ello la mejor oportunidad” (Acta de Fundación). El Padre Fundador pone en boca de la Virgen María la guerra mundial como la mejor oportunidad para sus congregantes de mostrarle a Ella que la aman profundamente. 

¿Acaso esta pandemia no es hoy “la mejor oportunidad” para mostrarle cuán grande es nuestro amor a ella? En aquella primera guerra mundial entre los congregantes/soldados y el joven P. Kentenich hubo un tráfico epistolar que posibilitó un compartir la vida y gestarse una red de vinculaciones. Concluida la guerra, muchos soldados se transformaron en peregrinos y se acercaron al Santuario. 

En la historia de Schoenstatt las catástrofes mundiales han sido fuente de un mayor crecimiento y profundización de la corriente de gracias que fluyen desde el Santuario. Así lo fueron las dos guerras, los años de nacionalsocialismo en Alemania y el tiempo del P. Kentenich y otros schoenstattianos en los campos de concentración. Lejos de acabar con Schoenstatt, ayudaron a expandir el reino de María. ¿Volverá Dios a hacer algo similar con esta pandemia?

En varios lugares en los que antes no había posibilidad de tener contacto con Schoenstatt, ahora, de manera virtual, es posible. Pueblos del interior y países más alejados, como Venezuela, por ejemplo. Quizás en el advenimiento de la “nueva normalidad”, nuevos peregrinos se acerquen a nuestros Santuarios. Además, la pandemia ha llevado a cada aliado a crecer en la certeza de la presencia de la Mater en su propia casa, viralizándose así una corriente de conquista de Santuarios Hogares.

Esto no significa que no estemos siendo confrontados con el dolor, la enfermedad, los miedos y angustias. Pero lo que va haciendo Dios con nuestra historia, cómo va tejiendo los hilos, nos ayuda a darle sentido a nuestros sufrimientos. Sabemos por nuestra fe que nuestra felicidad plena será en el cielo. Por el momento somos peregrinos. Y Dios no quiere que lo hagamos solos. Caminamos como familia y pueblo de Dios. Somos sus hijos y por ende caminamos como hermanos, Fratelli tutti nos dice el Papa Francisco citando al santo de Asís. Dios, además, se hace hermano peregrino y camina junto a nosotros.

Vamos rumbo al cielo. “Hacia el cielo”, es el verdadero nombre que el P. Kentenich le puso a nuestro conocido librito de oraciones que en la traducción al castellano quedó titulado “Hacia el Padre”. Es clave conocer nuestra meta final porque eso nos ayuda a soportar las dificultades que todo peregrinar acarrea.

¿Seguimos rezando de manera virtual?

En varios lugares de Argentina esperamos con ansias las eucaristías compartidas, los reencuentros de grupos, rosarios rezados en comunidad, volver a misionar y un largo etcétera. Pareciera que se han transformado en actividades de lujo, cuando nosotros sabemos que son actividades esenciales para nuestra vida espiritual y eclesial. Pero  la vida en sociedad nos pide sacrificios y entregamos estas restricciones como nuestro capital de gracias a María en este tiempo exigente.

En el correr del año, nos hemos vinculado a través de grupos de WhatsApp, canales de YouTube, páginas de Facebook, cuentas de Instagram, etc. En todos esos espacios, se está cultivando la vida de Alianza. Son las “revistas MTA” de hoy, donde compartimos y nos alimentamos. Se ve a las claras que somos hijos e hijas de un padre que nunca se cansó de comunicar, de escribir, de predicar. Caritas Christi urget nos. Estaba apremiado por la misión. Su ejemplo nos sigue movilizando, tampoco nosotros podemos callar lo que experimentamos. 

Por nuestra mentalidad kentenijiana, no oponemos virtualidad y presencialidad, las comprendemos como realidades que pueden ser complementarias. Lo virtual como camino, expresión y seguro en este tiempo de pandemia de lo personal, que siempre es presencial.

Ya en el Acta de Prefundación el P. Kentenich se cuestionaba: “¡Es preciso decidirse! ¡O adelante o atrás! ¿Hacia dónde entonces? ¡Hacia atrás! ¡¿Tenemos entonces que retroceder a la Edad Media, sacar las líneas férreas, cortar los cables telegráficos, devolver la electricidad a las nubes, el carbón a la tierra, cerrar las Universidades?! No ¡nunca! ¡No queremos, no debemos ni podemos hacer eso! Por lo tanto ¡adelante! Sí, avancemos en el conocimiento y en la conquista de nuestro mundo interior por medio de una metódica autoeducación. Cuanto más progreso exterior, tanto mayor profundización interior.”

No somos ingenuos y vamos experimentando los límites de la virtualidad: perdernos en tantas posibilidades y ofrecimientos de formación, charlas, encuentros, etc. Siempre en lo que se comparte y presenta hay un riesgo de mostrar algo que no es real. Pero corremos ese riesgo. Lo central no pasa por  la estética de un contenido transmitido sino por la vida de fe testimoniada. Creemos que Cristo está vivo en medio de la pandemia y que la vida de Alianza nos ayuda a vivir con esperanza.

Reina de nuestra esperanza

El pasado 15 de abril, cuando en nuestra patria comenzábamos  a ver los efectos de la pandemia, coronamos a la Mater internacionalmente. Hoy, en este día, hagamos valer esa coronación. La situación ahora sí ya es acuciante. El pico de contagios nos  encontró ya desgastados por el trajín del año. Volvamos a darle a Ella el poder de nuestras vidas. Que nos dé las fuerzas que ya no tenemos para seguir cuidándonos y caminando. 

En algunas diócesis y zonas se la está volviendo a coronar. Un título que escuché y me quedó resonando fue “Reina de nuestra esperanza”. Sigue la línea propuesta por el Año Mariano: “María, esperanza nuestra”. Necesitamos esa esperanza. Este año está siendo duro. ¿Quizás el más duro de nuestra vida? Hemos perdido hermanos en la Alianza en distintos lugares, otros están o estuvieron enfermos. Yo mismo lo estuve y aprovecho para agradecer los saludos y oraciones recibidas. 

Creemos en el valor del sufrimiento y de esas vidas entregadas, como creyeron los fundadores de Schoenstatt en la entrega de los primeros congregantes. Cada 18 de octubre es una invitación a recordar a los primeros y a los aliados cercanos que ya partieron. Vaya por ellos una oración en este día.

Les mando un saludo especial y mi bendición a todas las madres en este día. Gracias por haber aceptado esa invitación de Dios a ser madres. Gracias por ser transparentes de la maternidad de la Virgen María para sus hijos y los demás. Gracias por ser alma y alegría de cada hogar. O al menos, intentar serlo. La vocación de madre es sacrificada y totalmente desprendida. Gracias por la fidelidad a este llamado.

Quedamos en eso, permanecemos fieles.

P. Pablo Gerardo Pérez
Director Nacional

sábado, 27 de junio de 2020

FOTOS DEL PADRE JOSE KENTENICH


FRASES DEL PADRE JOSE KENTENICH


"QUIEN QUIERA
BUSCARME Y
VISITARME,
ME ENCUENTRA EN TODO MOMENTO

EN EL CORAZÓN
DE DIOS Y DE
LA SANTÍSIMA VIRGEN"



"JAMAS APAREZCO SOLO
SIEMPRE COMO CABEZA DE FAMILIA"


"SOBRE TODO
LES PERTENECE
MI CORAZÓN"


"GUSTOSO PAGO ESTE 
PRECIO PARA QUE 
NUESTRA FAMILIA
SEA SANTA Y FECUNDA"


"NO SE PREOCUPEN POR
MI, SINO DEL 
CRECIMIENTO
DEL AMOR
EN SUS ALMAS"


"CRECER EN ESTA PROFUNDA SOLEDAD DE DESIERTO,
ES`ESPIRITUAL Y PSICOLÓGICA,
ME HIZO INTERIORMENTE LIBRE
RELATIVAMENTE TEMPRANO"











FRASES DEL PADRE JOSE KENTENICH
PARA REFLEXIONAR














viernes, 27 de diciembre de 2019

Oraciones del Hacia el Padre

CONFIANZA


"Confianza" - Es la estrofa 5219 de "La imagen del pastor". Es muy significativo que toda esa extensa obra termine con estos mismos versos . Son el broche final y el indicador hacia el futuro.

En tu poder
y en tu bondad
fundo mi vida;
en ellos espero
confiando como niño.
Madre Admirable,
en ti y en tu Hijo
en toda circunstancia
creo y confío
ciegamente.
Amén.



ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

"Oración al Espíritu Santo" Esta oración la rezó el Padre Kentenich el día de Pentecostes de 1965
 en la Iglesia de San Miguel ( Milwaukee) antes de la homilía. Es paráfrasis suya a una plegaria del Cardenal Mercier (1851-1926)


Espíritu Santo,
eres el alma de mi alma.
Te adoro humildemente,
iluminame, fortifícame,
guíame, consuélame.
Y en cuanto corresponde al plan
del eterno Padre Dios
revélame tus deseos.
Dame a conocer
lo que el Amor eterno desea de mí.
Dame a conocer lo que debo realizar.
Dame a conocer lo que debo sufrir.
Dame a conocer lo que, silencioso,
con modestia y en oración,
debo aceptar, cargar y soportar.
Sí Espíritu Santo,
dame a conocer tu voluntad
y la voluntad del Padre.
Pues toda mi vida
no quiere ser otra cosa,
que un continuado y perpetuo Sí
a los deseos y al querer
del eterno Padre
Dios.
 Amén.